Uno de los aspectos más importantes del principio de curso para el orientador es, sin duda alguna, esas primeras reuniones que va a mantener con su equipo y con el profesorado para establecer las bases y la organización necesarias para empezar cada año un curso mejor organizado y más optimizado, que permita atender de la forma más eficiente y correcta posible al alumnado que presenta necesidades educativas específicas y especiales. En este artículo queremos analizar qué aspectos hay que tener en cuenta en esas primeras reuniones para que la coordinación sea tan eficiente como acertada y profunda.
Artículo para suscriptores
Regístrate y accede a todos los contenidos.





