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Cuando un orientador se enfrenta a la gestión de las becas NEAE, no puede evitar cuestionarse por qué ciertos trastornos reciben ayudas y otros no, o por qué el TDAH tiene un peso tan distinto al de la dislexia. Hoy vamos a hacer un recorrido por la evolución de estas ayudas en la última década, un repaso que puede aportar claridad y contexto a la labor orientadora. 

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