En la constante mejora de nuestra función como orientadores, los padres serán más aliados que nunca, según un reciente estudio que también sugiere novedosas estrategias para completar cualquier plan de intervención.
Nuestra experiencia como orientadores nos dice que es importantísimo mantener una comunicación abierta con las familias, dado que su influencia en el proceso de decisión académica y profesional es crucial.
Por lo visto, además, cada vez es mayor, sobre todo en el caso de familias con estudios superiores, sin que influya tanto el tipo de centro o el género, como venía pasando en décadas pasadas.
Al menos eso es lo que se afirma en un artículo publicado el pasado mes de julio en la Revista Española de Orientación y Psicopedagogía (Vol. 35 Núm. 2). Su autora es Josefina Álvarez Justel, licenciada en Psicología por la Universitat Oberta de Catalunya, doctora en Educación, sociedad y calidad de vida por la Universidad de Lleida y máster en Psicopedagogía, intervención psicopedagógica en el sistema educativo y en Formación del profesorado de secundaria y orientación educativa, ambos por la Universitat de Barcelona. Actualmente profesora lectora en su facultad de Educación, la experta analiza a lo largo del artículo un estudio realizado el año pasado que pone sobre la mesa la relevancia de las dimensiones emocional cognitiva y social en la toma de decisiones y la influencia dentro de este proceso, tanto de la autoconfianza del alumno como del apoyo familiar que recibe.
Los padres aportan confianza e información; el tutor no tanto
A través de métodos cuantitativos y cualitativos se estudió la opinión de más de 500 estudiantes de cuarto de la ESO y segundo de bachillerato. Sin aburrir en detalles técnicos del estudio, los resultados fueron especialmente reveladores en la importancia del apoyo familiar en este proceso y los hallazgos de quienes lo pusieron en marcha sugieren la necesidad de hacer diferentes intervenciones, sumadas a las que hacemos actualmente, sobre todo alguna que dé más espacio a incentivar el apoyo familiar.
El artículo destaca en una primera parte todos los estudios que relacionan estrechamente la autoconfianza con la autoeficacia vocacional pero lo realmente novedoso para nosotros como orientadores es la reflexión que genera una pregunta abierta que se realiza a los estudiantes al final del estudio: ¿Cuando un alumno siente el apoyo familiar tiene más confianza en su capacidad de decidir y finalmente más clara su opción académico profesional? La respuesta es sí.
Al final de este post podrás encontrar el artículo completo y revisar toda la metodología realizada, pero desde aquí nos permitimos parar un momento en la pregunta abierta: En el caso de tu centro educativo, ¿qué papel crees que está jugando la familia en tu toma de decisiones académica y profesional? Porque según Álvarez Justel para los estudiantes, la familia juega un rol más significativo que el tutor en el proceso de decisión, aunque este rol no es percibido como completamente suficiente. Algunas de las respuestas que más se repiten, relata la autora, son: “Ellos son una guía, me aconsejan, pero no deciden por mí”, “mis padres me ayudan a estar más seguro y confiado en mi toma de decisiones” y “mi familia intenta orientarme, pero no siento que el instituto me anime. No es suficiente”.
Mi familia me apoya y decido yo
Sabemos que la familia puede ser un valioso apoyo porque dedica tiempo con los alumnos, algo que ellos valoran pero dejando claro que deben ser ellos mismos quienes tomen la decisión. Los padres no deberían decidir por sus hijos, solo aconsejar y guiar para analizar las diferentes opciones; sin presionar, resolviendo dudas y apoyando.
Del estudio se extrae también que los alumnos valoran la opinión de sus padres y su respaldo debido a la experiencia.
Y también valoran que la familia tenga como único objetivo que el alumno esté seguro de la decisión tomada.
En resumen, aunque los orientadores nos dediquemos profesionalmente a ello no debemos dejar de lado que la familia es un puntal para los alumnos, que perciben que su familia es quien más le conoce, sabe cuáles son sus cualidades y valoran donde podría ser más feliz.
La importancia de la información
Ahora bien, la autora del artículo se para en un asunto importante a la hora de decidir y es la obtención de información que, como sabemos, es una herramienta muy poderosa ante cualquier conflicto. La información, así en global, incluye información sobre uno mismo, sobre la oferta formativa y sobre las posibles salidas laborales. La obtención de esta información se reparte, ya que se produce a través del propio interesado, pero también a través del entorno educativo y social, donde estamos incluidos los tutores y orientadores y también la familia.
Los alumnos demandan algo más con lo que sentirse preparados y con confianza, por ejemplo, que se les faciliten recursos que estimulen el desarrollo para asumir su propio proceso de toma de decisiones con éxito. Es necesario, pues, desarrollar programas de orientación que refuercen la autoconfianza y mejoren la colaboración entre familias y centros educativos. Estos programas deben implicar al alumnado, el profesorado, los orientadores y las familias. Entre las intervenciones posibles están todas aquellas destinadas a obtener información con la que jugar a la hora de elegir en una posterior sesión de reflexión.
La infografía facilitada por la autora en el artículo lo explica de manera sintética. A través de ella, propone un plan de intervención para mejorar esta toma de decisiones, basándose en distintos aspectos a desarrollar:

¿Qué te parece esta propuesta? ¿Tienes una relación cercana con la familia de tus alumnos?




