La adolescencia es una etapa de muchas exigencias, visibles e invisibles. Muchos adolescentes sienten que deben rendir, encajar, destacar y tomar decisiones importantes sin estar preparados. Esta presión puede venir de fuera, la familia, el grupo, el entorno escolar, o de dentro, en forma de autoexigencia y miedo al error.
Como orientadores, podemos convertirnos en figuras clave para ayudarles a transitar estas emociones sin sentirse solos.
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