Los ataques de pánico en el aula son una realidad cada vez más frecuente en los centros educativos. Se trata de episodios de ansiedad intensa que aparecen de forma repentina y pueden paralizar al estudiante, generando síntomas como taquicardia, mareo, sensación de ahogo o miedo a perder el control. Ante estas situaciones, la figura del orientador es clave para apoyar al alumnado, al profesorado y a las familias.
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