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La presión familiar es uno de los factores que más influyen en la toma de decisiones de los estudiantes, ya que se dejan llevar por la voz de la experiencia en vez de escuchar la suya propia y encontrar su vocación.

Nerea García, orientadora del Instituto Villablanca de Vicálvaro, Madrid, y el alumno Gustavo Ron de 1º de Bachillerato, han charlado sobre la presión que sienten muchos jóvenes por parte de sus familias en la quinta sesión de ‘El Gabinete’.

Las familias condicionan en muchas ocasiones las elecciones de los más jóvenes. Queriendo o sin querer, imponen su pensamiento antes de que los estudiantes hayan podido tomar una decisión respecto a su futuro. Esto puede llevar a la confusión o, en muchos casos, a no ser completamente felices.

Como orientadora, Nerea le ha comentado a Gustavo que esto puede deberse a sueños y frustraciones personales o, simplemente, porque creen que otros caminos pueden ser más seguros y tener más salidas profesionales. Gustavo tenía claro que quería priorizar su vocación antes que el dinero, pero no es lo que ve en muchos de sus compañeros. Por ello, Nerea le ha dicho que “lo que hoy es seguro mañana puede no serlo”.

A esto ha añadido: “Lo más importante es elegir lo que a ti te gusta y te va a llenar, no lo que piensa la familia que es lo más seguro o lo que más salidas profesionales pueda tener”. Si bien es cierto que la familia quiere guiar y recomendar lo mejor, la última decisión tiene que ser la del estudiante.

“La decisión es tuya y te estás jugando tu felicidad, muchos años de trabajo levantándote cada día y haciendo lo mismo”, ha querido apuntar la orientadora.

Desde el punto de vista de Gustavo muchas veces necesita el punto de madurez que a él le puede faltar por edad y que ahí sus padres son determinantes, sobre todo cuando hay muchas dudas. “Las dudas son sanas y también son buenas. Cuanto más dudo de algo que quiero más me reafirmo o más me alejo de esa idea”, ha detallado Nerea.

Habiendo debatido sobre todo esto, los consejos con los que Rodrigo se ha quedado han sido:

  1. La decisión es tuya.
  2. Comunicación abierta.
  3. Equilibrio entre tus intereses y los familiares.
  4. No tienes que complacer a todos.
  5. Establece límites saludables.
  6. Tu familia puede cambiar de opinión.
  7. Consulta a expertos.
  8. No todo es dinero.

Además, claro está, de seguir su pasión siempre.

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