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La salud mental no tiene que ser un tabú: escuchar es clave para ayudar a nuestros hijos

Cada vez son más los adolescentes que atraviesan situaciones emocionales complejas, y los padres no siempre saben cómo acompañarles. De ello han hablado Jorge Nogueira, orientador del Colegio Tajamar de Madrid, y Antonio Sacristán, padre de un alumno, en una nueva sesión de El Gabinete.

Antonio lo tiene claro: “Estamos atravesando la adolescencia y vemos que algunos hijos pasan por procesos más retraídos. Necesitamos consejos sobre cómo ayudarles, pero no siempre sabemos cómo hacerlo”. Jorge le ha explicado que muchas veces estos procesos están relacionados con las emociones, y que los propios jóvenes no saben cómo gestionarlas. “Las emociones no son ni buenas ni malas, son agradables o desagradables. Lo importante es saber ponerle la etiqueta correcta a cada cosa que me está pasando”, ha comentado el orientador.

Uno de los principales retos para las familias es entender que cada hijo se expresa de una forma diferente. Lo que funciona con uno puede no servir para otro. “Lo más importante de todo es la escucha. Uno tiene que aprender a escuchar”, ha señalado Jorge. Y ha añadido: “Con la escucha el chaval irá soltando lo que tiene dentro”. Escuchar, empatizar y acompañar son tres claves para ayudarles: “Entiendo que estés triste, comparto contigo esa tristeza”.

Aun con la mejor intención, los padres no siempre son escuchados. “El alumno va a escuchar al padre cuando él quiera”, ha recordado Jorge. Por eso, es fundamental observar los cambios de conducta y crear un entorno de confianza donde haya un feedback natural entre padres e hijos. “Los hijos, lo primero que van a buscar, es el apoyo de sus iguales”, ha apuntado también Antonio, subrayando la importancia de que en casa se sientan libres para hablar.

En la conversación también se abordó cómo ha aumentado la presencia de problemas de salud mental en los últimos años. “Estamos expuestos a demasiada información, a tener todo de manera inmediata. Si no lo conseguimos, aparece la angustia, la ansiedad. Estamos muy pendientes de nuestra imagen personal”, explicó Jorge. Todo esto afecta no solo en lo emocional, también a nivel académico y en la motivación general del estudiante.

Pese a todo, el orientador quiso lanzar un mensaje positivo: “La gente sale adelante, cuando uno quiere y se deja ayudar, todo funciona”. Para Antonio fue especialmente útil descubrir que pedir ayuda profesional no es una debilidad, sino una fortaleza.

Con todo lo aprendido, las ideas clave que se lleva de esta charla son:

  1. La salud mental no tiene que ser un tabú.

  2. Es fundamental practicar la escucha activa.

  3. Las emociones viven con nosotros: debemos aprender a identificarlas.

  4. El entorno familiar influye mucho en el bienestar del adolescente.

  5. Hay que aprender a detectar señales de alerta.

  6. El bienestar emocional afecta también al rendimiento académico.

  7. Pedir ayuda profesional no es un fracaso, sino un paso necesario.

Y, por encima de todo, que acompañar no significa imponer, sino estar presentes con empatía.

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